
Estudiar de adulto sí es posible: lo que nadie te dice sobre volver a estudiar después de los 30
- Categorías Historia
- Fecha julio 1, 2026
Todavía no se asoma la luz del día en la casa de Esther. Son las 4:00 am y debe dejar empacada la comida de su esposo y sus hijos, más como un acto de amor a su familia que por cualquier obligación. Por fin después de 15 años puede ver como se hace realidad su sueño más profundo: retomar sus estudios en Enfermería, los cuales había dejado en pausa cuando quedó embarazada. Hoy es su primer día de clase; no le aterran las agujas, ni la sangre, si no el hecho de haber estado tanto tiempo lejos de las aulas.
Esther piensa que el paso del tiempo ha hecho estragos en su forma de estudiar y es muy posible que así sea, pero no porque se haya reducido su capacidad de pensar si no por otros factores más interesantes como que su vida la ha llevado a poner atención, concentración y tiempo en la organización del hogar, en la crianza de sus hijos, en el día a día.
Es posible que todo el ánimo con que llega Esther a su inducción sea empañado por un sentimiento de incertidumbre: la mayoría de sus compañeros son jóvenes que no superan los 22 años. Además, son muchos los cambios por los que atraviesa el ser humano después de los 30: crisis existenciales, búsquedas de sentido, reevaluaciones del carácter que pueden llevarlo en direcciones muy opuestas, hacia la construcción —bajo la premisa de “esta es mi última oportunidad para hacer algo con mi vida”— o hacia el estancamiento —pensando “ya estoy muy vieja para empezar una carrera”—.
Compararse con otros nunca ha sido la mejor respuesta para tomar decisiones en la vida y eso es algo que Esther en su experiencia, sabe. Por esto mismo decide dejar de lado el temor y asumir este reto consigo misma. Si antes su atención estaba centrada en lograr organizar su hogar ahora puede disponer de ese conocimiento para estructurar hábitos de estudio y es que todos venimos con un arsenal de experiencias previas que en algún momento podemos usar.
Diariamente Esther se da cuenta de que hay cosas que hacía antes y ahora en su época de estudiante le pueden ser de utilidad, por ejemplo:
- El descanso es clave: si dormía más horas, se levantaba con más energía para hacer sus labores (previa organización de quehaceres).
- La planeación evita descuidos: preparar con antelación la lista del mercado garantiza que nada se le quede por fuera, al momento de hacer las compras.
- La asociación fomenta la retención de información: vincular lo que olvidaba con algo cotidiano y cercano le ayudaba a recordar con mayor facilidad.
- Enseñar es aprender dos veces: para ayudar a sus hijos con las tareas debía aprender sobre el tema para explicarles de forma clara.
- La creatividad estimula la memoria: usar su canción favorita para crear una historia le iba a ser más sencillo recordar un evento.
- El registro escrito consolida el conocimiento: escribir alguna información a mano le permitía recordarla mejor en el futuro.
¿Y todo esto cómo lo podía usar en su vida de estudiante? Procuraba dormir bien, estructuró ideas y contenidos complicados cuando tenía exámenes —y los desmenuzaba en partes más pequeñas para aprender mejor—, estudiaba en grupos para conocer otras formas de pensar (y de paso hacer redes de contacto y apoyo), usaba las tecnologías, pero no dependía de ellas y esto en conjunto logró que su memoria de trabajo, la que es limitada y suele olvidar pronto, se convirtiera en una memoria a largo plazo.
El resultado detrás de todo este proceso era una neuroplasticidad asegurada, su cerebro tuvo la capacidad de reorganizarse y adaptarse a las nuevas situaciones por las que estaba atravesando, permitiendo que su nivel de aprendizaje fuera mucho más alto. Adicionalmente, su mentalidad de crecimiento tumbó todas las barreras psicológicas e incertidumbres que pudo experimentar los primeros días de su proceso académico y cumplió su mayor sueño, graduarse como Técnico laboral por competencias en Auxiliar de Enfermería, después de 15 años de retornar a las aulas.
Realizado por:
Jessica Alejandra Hueso Laiton y Ángela Calderón Garcia
Referencias
Qué es la neuroplasticidad y cómo potenciarla después de los 40. (2025, 4 de abril). Clarín. https://www.clarin.com/informacion-general/neuroplasticidad-potenciarla-despues-40_0_RiybKx7ElI.html
Cenie. (2026, 20 de febrero). El cerebro longevo: neuroplasticidad a cualquier edad. https://cenie.eu/es/blog/el-cerebro-longevo-neuroplasticidad-cualquier-edad
FAU, M. E. (2023). Cómo mejorar la memoria y la atención en estudiantes y adultos mayores (1.ª ed.). La Bisagra. https://elibro.net/es/ereader/campoalto/229400?page=1
Pappas, C. (2026, 12 de mayo). The Adult Learning Theory: Andragogy of Malcolm Knowles. eLearning Industry. https://elearningindustry.com/the-adult-learning-theory-andragogy-of-malcolm-knowles
Parrish, S. (2021, 5 de febrero). Carol Dweck: A Summary of Growth and Fixed Mindsets. Farnam Street. https://fs.blog/carol-dweck-mindset/
