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¿QUIÉNES SOMOS?

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CAMPOALTO es una institución de Educación Para el Trabajo y el Desarrollo Humano, que ha implementado un modelo educativo flexible de calidad y una cultura institucional basada en la confianza que lo hacen único y que logra inspirar a las personas con menos oportunidades laborales.

Esto permite que a pesar de sus múltiples dificultades entren, permanezcan y terminen el proceso de entrenamiento en su oferta de programas técnico laborales en los que desarrollan las competencias individuales, sociales y laborales que los forman integralmente para que respondan pertinentemente a las necesidades del talento humano técnico requerido por el sector productivo.

De tal manera que CAMPOALTO ha logrado cerrar la brecha existente entre la oferta del mercado laboral de la base de la pirámide y la demanda de talento humano técnico del sector productivo, mejorando la calidad de vida de la población y la productividad de las empresas.

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“Inspiramos personas a mejorar su calidad de vida a través del acceso a la educación y al trabajo formando los técnicos que necesita el sector productivo”

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En el 2021 CAMPOALTO quiere ser percibido por los colombianos como su mejor opción de inclusión educativa y laboral, respondiendo a sus aspiraciones y las del sector productivo; de tal forma que se consolide la expansión regional e internacional.

HIMNO CAMPOALTO

Coro

Por la fe y el honor de tu vida 

Formaremos sagrada legión 

Con estudio, trabajo y cultura 

Encontramos futuro y razón.

I

El saber noble causa humanista

Nos permite ofrecer nuestro amor 

A un pueblo que vice y admira 

Gran labor que da paz y da honor.

II

El servir cual meta altruista

Bajo escudo de ética y don

Educar pioneros en su vocación

Es de CAMPOALTO la retribución 

III

Hay un faro que guía nuestro rumbo

E ilumina la fe en el corazón 

De infundir en nuestros estudiantes 

Dinamismo, unión y proyección 

IV

CAMPOALTO tus claros perfiles 

Dignifican a la humanidad 

Y el haber vivido en tus aulas un día

Me ha enseñado a ver a ver la luz y la verdad.

NUESTRA HISTORIA

Año 2000

lvaro Hoffmann, Andrés Angulo y Hugo Novoa, constructores de esta máquina de sueños.

Tres médicos, amigos desde el colegio, estudiaron medicina en la misma universidad y se encontraron nuevamente en una especialización de gestión de la salud. Para su trabajo de grado analizaron posibilidades de crear un negocio. Por su formación, pensaron inicialmente en crear una clínica.

2002

El estudio de factibilidad del proyecto no arrojó resultados positivos. Sin embargo, identificaron una enorme necesidad en el mercado: la falta de auxiliares de salud capacitados. Esa idea fue el comienzo de su negocio: crear un programa de capacitación de alta calidad, asequible, diseñado para crear competencias laborales y humanas en personas de bajos ingresos en Bogotá. 

2003

Al inicio, las áreas administrativas, financieras y comerciales de la empresa eran dirigidas de forma empírica. Los médicos trabajaban medio tiempo en la empresa y el resto laboraban por fuera de ella. Con el correr de los días se dieron cuenta de que su negocio de la educación tenía más potencial que sus prácticas médicas y se dedicaron de tiempo completo a su empresa.

2004

En ese momento comenzaron a repensar el negocio, a estructurarlo administrativamente y a aplicar nuevas prácticas comerciales. Esto le dio un giro a Campoalto, pues sus gestores comenzaron a operarlo estratégicamente. El crecimiento en el portafolio comenzó por peticiones y requerimientos de los estudiantes que necesitaban nuevos programas y servicios.

2006

Pronto se dieron cuenta de que la acreditación era una herramienta para mejorar la competitividad del centro educativo, pero en ese momento en Colombia solo existía regulación para la educación formal. Ellos abogaron por un nuevo sector de la educación regulado por el gobierno y en 2006 se creó la “Educación para el trabajo y Desarrollo Humano”, una categoría bajo la jurisdicción del Ministerio de Educación. La compañía es parte de la Asociación Nacional de Entidades de Educación para el Trabajo y Desarrollo Humano (Asenof) y dirige la congregación de las instituciones en Bogotá.

Actualmente, Campoalto es una compañía de educación que opera dieciséis programas en nueve campus localizados en Bogotá. Todos ellos están aprobados por el Ministerio de Educación bajo la categoría de “Educación para el Trabajo y Desarrollo Humano”. Cuenta con 5.000 estudiantes de bajos ingresos y 280 empleados, el crecimiento anual sostenido de las ventas es del 40% y la mitad de sus programas están certificados con normas de calidad Icontec.

La empresa ofrece a sus estudiantes facilidad para acceder a  programas diseñados en función de la demanda laboral y contactos permanentes con los empleadores potenciales. Los horarios, localización, forma de pago y currículos están diseñados para satisfacer las necesidades de los usuarios.

Los emprendedores afirman que sus factores de éxito consisten en entender las necesidades y características de los alumnos potenciales y en crear un modelo que se adapta a la realidad colombiana. “Hemos logrado convertir a Campoalto en un emprendimiento exitoso, por las buenas prácticas de trabajo en equipo y porque el enfoque al cliente ha permeado todos los niveles de la organización”, afirma Álvaro Hoffmann.

Campoalto comenzó en 2008 el proceso de selección de Endeavor, una organización que apoya en todo el mundo los emprendimientos de alto impacto. Los mentores en Colombia quedaron impresionados con el modelo, al punto que acaban de seleccionarlos como los emprendedores Endeavor de Colombia.

Los emprendedores tienen como objetivo reducir la brecha entre el mercado laboral y el sector de formación. Para esto planean abrir nuevos campus en otras ciudades del país, con el fin de llegar a 19.000 estudiantes por año. Aunque no ejercen la medicina, estos tres profesionales de la salud encontraron un remedio para el drama de muchos colombianos: la falta de calificación para conseguir empleo.